¡Hola! Hoy, en el primer blog del año 2022 de la página de Scuba Plus, hablaremos de un nuevo equipamiento de buceo que puede llegar a revolucionar la forma de bucear.

De vez en cuando, la historia sorprende con inventores que crean novedades que revolucionan el mercado. Éste puede ser el caso de Jörg Tragatschnig, creador de un dispositivo de respiración submarina para que los buzos dispongan de un suministro ilimitado de aire.

El aparato, muy sencillo, se llama Exolung y aunque aún se encuentra en fase de prototipo y pendiente de patente y de socios inversores, todo indica que puede salir adelante.

Su mecanismo es muy sencillo: consiste en traducir los movimientos de natación del buzo en movimiento de aire, manteniendo el flujo de aire mientras el buzo sigue nadando. Es compacto, ligero y, no requiere recargas. Este último detalle es importante de destacar.

Básicamente, es una mejora del kit habitual para la práctica de snorkel, compuesto por aletas, máscara y tubo respirador.

Este revolucionario equipo de buceo de sello austriaco funciona igual que un par de pulmones artificiales exteriores. Y te permite sumergirte hasta 5 metros de profundidad.

El peso del equipo es de 3,5 kg y forma, plegado, un paquete de 40x30x20cm, lo que le hace fácil de transportar.

Exolung utiliza el movimiento y la potencia del cuerpo para extraer aire de la superficie. Después, un tubo o manguera de suministro de aire, de 5 metros de longitud está conectado a una boya flotante inflable y ésta a una campana de aire con un diafragma flexible. La boya sirve como restricción de seguridad para el buzo y una señal de su presencia a otros navegantes. La campana de aire está unida a los pies del buzo, a través de unas correas ajustables para las piernas.

Mientras el buzo no pare de nadar podrá respirar porque cuando extiende las piernas, extrae aire fresco de la superficie y el agua se desplaza desde la campana de aire y cuando las retrae, el agua comprime el aire de la campana de aire y el buzo puede inhalar este aire sin esfuerzo. La mecánica, muy sencilla, consiste en aplicar los mismos principios del buceo libre y persigue sincronizar la respiración con los movimientos para que el suministro de aire sea constante. Y reducir lo máximo posible la demanda de oxígeno relajando el cuerpo.

Ya han surgido algunas sugerencias que apuntan que estaría bien agregar una pequeña bomba con batería para que el buzo pueda encenderla y apagarla cuando decida parar a deslumbrarse con las maravillas marinas sin pensar en quedarse sin aire. O simplemente si se cansa de nadar en un momento determinado de su inmersión.

Lo que sí hay que tener en cuenta es la seguridad y para ello es muy importante practicarlo al menos con un compañero y tener la previsión de hidratarse antes de la inmersión e ingerir proteínas para evitar agotarse antes de tiempo. También es aconsejable no nadar contra la corriente, evitar aguas turbulentas que impidan la visión y las corrientes rápidas y aprender el lenguaje de señas para saber interpretarlo bajo el agua (gestos para manifestar cómo subir, bajar, estoy bien, algo no está bien, etc…).

La práctica del snorkel es ideal en vacaciones.

Además de una gran experiencia, sus beneficios están más que demostrados. Activas la circulación al nadar, quemas calorías, tonificas el cuerpo, reafirmas los músculos y relajas tu mente. Al nadar, segregas endorfinas, las hormonas del placer y si al final se comercializa el Exolung, podrás practicarlo sin pensar en nada más que respirar bajo el agua.

Gracias por leer este artículo, espero sea de tu utilidad.

Para más información, ve a la página de inicio: https://scubaplus.org/

¡Hasta la próxima!